Cuando viene el frío

A estas alturas de año, el calor ha dejado de acompañar y lo que antes eran agradables y cálidos días han ido dando paso al frío y a las capas de ropa. El invierno está empezando a saludar y eso significa dos cosas: adiós a la playa por unos meses, y adiós al nudismo... ¿o no?

Es cierto que la playa ya no es un lugar agradable donde tumbarse, bañarse y disfrutar del sol, porque el frío lo impide. Pero eso no significa que haya que renunciar al nudismo, sobre todo si eres de los que lo acaba de probar este verano y está encantado con su descubrimiento. Si realmente ha entrado en ti la mentalidad nudista, puedes replantearte numerosas actividades que antes hacías, con el añadido de realizarlas sin ropa.

Una de las formas más sencillas de continuar con el nudismo en casa (que es aplicable también para las épocas cálidas) es dormir desnudo/a. Simplemente no te pongas el pijama cuando vayas a dormir, y seguirás disfrutando la libertad que descubriste en la playa en la comodidad de tu cama. Esta es una actividad que puedes realizar incluso si convives con personas para las que el nudismo no es una opción (al fin y al cabo, la cama es un espacio bastante privado). Eso sí, debes tener en cuenta que las primeras veces que lo hagas el cuerpo no responderá de la forma habitual, pues estando acostumbrado a la sensación de llevar ropa en la cama tardará un tiempo en hacerse a la idea (sabrás de que hablo la primera vez que lo pruebes, es una sensación similar a la del primer baño sin bañador, aunque no tan intensa).

Si eso no es suficiente, puedes probar a hacer otras cosas habituales sin ropa. Cocinar (¡cuidado con el fuego!), poner la lavadora, fregar los platos, etc... son cosas que puedes hacer desnudo/a sin ningún problema. Llegados a este punto, es posible que te plantees hacer "vida de sofá" también sin ropa, pero debes tener en cuenta varias cosas. La primera, que al hacerlo tendrás que cuidar mucho más la higiene, porque es posible que en tu sofá aparezcan marcas de sudor, o de otras cosas que tu cuerpo expulsa y que pueden "adornar" tus muebles (sí, esas cosas que haces en el baño y que no siempre acaban de limpiarse del todo). La segunda, que si vives en un piso deberás tener cuidado con las ventanas, porque igual a tus vecinos no les gusta tu nueva forma de vida, o les gusta demasiado.


Si has llegado a un punto en el que te sientes cómodo/a con el nudismo, y has aceptado que el hecho de que los demás te vean sin ropa no es algo malo o de lo que avergonzarse, puedes probar otras alternativas de vida nudista como los spas nudistas, los gimnasios nudistas (aunque de esos hay pocos, y parecen no tener buena acogida), y demás parafernalia (tu asociación nudista/naturista cercana puede darte más información). Es una buena forma de compartir tu afición con los demás, hacer vida social, y quizá conocer gente que luego puede acompañarte en el nudismo cuando el calor vuelva a hacer acto de presencia.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Y para los más extremistas...y valientes
    https://vimeo.com/77177549#

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  3. Puf! Sólo verlo ya da frío... brrrrr

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